Un boleto de ida a ninguna parte

Esa noche se hizo más larga de lo habitual.
Vos querías vivir rápido
todo eso que te hacía pisar en falso.
Y dudar. Cómo dudabas por aquellas épocas.
El impulso carece de análisis
pero las miradas contienen al mundo.

Te fuiste esa noche
mientras dormía de espalda.
Recuerdo el picaporte
y la bisagra rechinar.
Mi cuerpo todo transpirado,
producto de las incontables pesadillas.
Pudo haber sido el sueño,
o algo mas.
Yacías al lado, pero ya no estabas.
La puerta seguía cerrada.

No hubo jugo en el desayuno,
ni calentar los bizcochos.
El café estaba más caliente de lo normal,
le faltaba azucar,
la cantidad exacta de leche,
amor.

Ya todo se ha ido
No existe el flashforward
o el rollback.
no hay ctrl+z
ni reload.

Ofrecí mi imperio
pero de barro era.
Pequeño detalle:
Si no llueve en 10 años,
parece de piedra.

Ahora visto una corona infranqueable
de turbios pensamientos.
Mato todo lo que amo.
Quemo todo lo que no arde.
Y charlo con el miedo,
cada vez que me siento seguro.

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