Hay algo de cierto en la frase “sos el amor de mi vida” SOS, ejecutado en presente imperfecto e indómito, condicionado por factores temporales-espaciales, como el amor y la vida, que se escriben en tiempos impertérritos.
Amor: Relativismo basado en ciegos que se hacen los sordos que gobiernan sordos que se hacen los mudos que son gobernados por mudos un poco ciegos. Vida, que se muere a diario, cuando apagás la última luz de la casa, cuando cerrás el último cerrojo, y la pestaña inevitable aplasta lentamente la mejilla.
Mejor sería decir, y mucho más creíble, “sos la mejor posibilidad de amor todos los días” pero me temo que es más fácil utilizar la otra. La decoración y la falta de observación en la gente la convierte en algo tan supremo, tan asquerosamente ponderado, como falaz.
Por eso el amor caduca,
La insólita carga que adquiere
Erróneamente.
La vida, palabra, no acción
contexto, no trasfondo
tragedia aceptada
y no comedia regalada.
Querer cuantificar la vastedad de las palabras
en meros significados,
solo produce ecos desesperados
de aferrarse al cono etéreo literal
Quedarse al filo del escalón.
Solamente un saco de pelos,
Tres galones de sangre,
Piel suficiente para hacer varios manteles.
Cicatrices con recuerdos
y nostalgias que abren cicatrices
que yerran la piel
y vacían las botellas y las venas.
Pero eso soy yo, los huesos
el seso, los besos, los vicios.
Quizás me traicionen mis sueños
una mujer, un pariente lejano
regla de tres no tan simple
un salero nuevo
un amigo, un hermano,
la caricia de una mano desconocida.
o los versos de un afamado poeta.
Pero eso soy yo, acción, no palabra.
como letra, escrita al reverso
de la hoja ordinaria
aparezco inquebrantable, indomable.
Algún día caeré y no habrá más sombra
Mas solo un puñado de tierra
esperando mi palabra.
