ueños enterrados en un sarcófago
En un panteón poco buscado, olvidado por muchas civilizaciones
Escondido de siniestros sujetos con oscuras intenciones
Encontrado por un soñador casi despierto, casi muerto
Perplejo ante tal descubrimiento, decide fantasear
Dilucidar el perímetro, corretear por el
Luego de recorrerlo hasta el exabrupto
Se da cuenta que su sueño no se parece en absoluto
Él imaginó paredes arcillosas y tumbas antiguas
Reliquias embebidas de polvo y pisos rupestres
Encontró nichos barnizados y paredes que sollozaban tristezas
Siguió buscando, encontró pasadizos y más caminos
Que se transformaban en bifurcaciones que a sus ojos
Parecían perfectamente imperfectas, algunas para la izquierda
Otras hacia arriba, otras para abajo.
Tomó de su bolso una cuerda y comenzó su descenso.
Emprendió su éxodo hasta lo más oculto de la cripta
Absorto por la oscuridad, pero atrapado por su deseo.
El camino, cada vez mas angosto, el oxigeno fulguraba por su falta
Y su respiración parecía que se crispaba
Su pecho ardía, sus manos sangraban y sus ojos gemían de dolor
Siguió todo lo que su pobre cuerpo pudo resistir
Su espíritu hubiese continuado si no fuese
Por esa bolsa de carne y huesos que siempre entorpece
Se sintió cerca de su destino, y también padecía una extenuación total
Sus últimos latidos parecían acercarse
Le aterrorizaba la idea de no poder concluir con su destino
Ya con piedras incrustadas en sus pies, un dolor incalculable
Entendió que aquello que buscaba siempre estuvo presente
Simplemente no tenía ganas de ser encontrada, quería ser buscada
Y allí estaba, sentada en un sarcófago esperando, la muerte
Su muerte que tanto buscaba…
