Desvelo

Corrosiva nostalgia acumulada
Carancheando culpa añeja
Ojos inundados de preguntas
En un desgarrador instante
Donde no existen relojes
Y la arena se humedece
Se pega en las paredes y desciende
Carrasposa, lenta, sobre el embudo de la muerte
Pensamientos dislocados de la realidad
Bebiendo la nostalgia de antiguas generaciones.

Abyecta alegría
Averno tangible
Abrevio heridas

Pretéritos sueños acechando
Ausencia que dio presente
Versión desteñida de uno
Mudanza de labios
Lengua muerta y silencio
Guardo ese silencio, mi silencio, en tu boca
Cóncavo silencio entre suspiros
Eternidad aplastante y segundos de dubitación

Cúmulo de sensaciones imprudentes
Dudas que se roban el tiempo,
Certezas que agrietan y rompen un espejo
Devolviendo una imagen alarmante
Quimérica danza sobre un mosaico Platónico
El monstruo sabe y vos también
Ahora ambos conocen su existencia
Quien será el dueño de ese cuerpo
Quien fingirá dominar ese espectro
Pequeño infierno viviente bailando entre tinieblas.
Perversa manera de fallecer, amando.

 

Esta entrada fue publicada en Poesía. Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta