Parte del amor

Parte del amor

Que inicia el suave bozo sombreando arriba tu labio – la luz tardía en sesgo desde el postigo indiscreto – el anuncio del deseo prieto entre los párpados.

Que ignora el umbral de los pudores y moja la triple frontera de tu pelo, de tu lóbulo izquierdo, del arqueado declive de tu cuello – la almohada hendida, blanca la sábana, silencio apenas rozado.

Que baja por el valle de tus senos, encrespa de urgencia tus puntas areoladas,  el ápice de mi ardor – montura mi boca, surco de mi lengua, cielo de tus pechos, pradera triangular – espiral inconclusa de tu ombligo, hálito de tu centro que da vida.

Que reanuda con los vientres fundidos a piel – sumisión y poder: tú invadida y captora, yo invasor y cautivo.

Que arquea mi espalda rehén de tus manos – inversa Y griega de tus muslos, vaivén de  rudezas a suavidades – la tibia luz de la tarde sonrosando  las paredes.

Breve iluminación sin tiempo, derrame de delicia postergada – la fugacidad de sentir que soy sin ser algo ni alguien.

Las mejillas refugiando la tibieza después del ardor, palpitar que decrece.

Los ojos en los ojos – el anhelo del amor después de amar.

El giro y la almohada.

 

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3 respuestas a Parte del amor

  1. Lucrecia Mirad dijo:

    Que hermoso contraste!!!
    Tanta dulzura para tan duro final!!!!

  2. Javier Paris dijo:

    suave y a la vez intenso….me gustó mucho.

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