Parte del amor
Que inicia el suave bozo sombreando arriba tu labio – la luz tardía en sesgo desde el postigo indiscreto – el anuncio del deseo prieto entre los párpados.
Que ignora el umbral de los pudores y moja la triple frontera de tu pelo, de tu lóbulo izquierdo, del arqueado declive de tu cuello – la almohada hendida, blanca la sábana, silencio apenas rozado.
Que baja por el valle de tus senos, encrespa de urgencia tus puntas areoladas, el ápice de mi ardor – montura mi boca, surco de mi lengua, cielo de tus pechos, pradera triangular – espiral inconclusa de tu ombligo, hálito de tu centro que da vida.
Que reanuda con los vientres fundidos a piel – sumisión y poder: tú invadida y captora, yo invasor y cautivo.
Que arquea mi espalda rehén de tus manos – inversa Y griega de tus muslos, vaivén de rudezas a suavidades – la tibia luz de la tarde sonrosando las paredes.
Breve iluminación sin tiempo, derrame de delicia postergada – la fugacidad de sentir que soy sin ser algo ni alguien.
Las mejillas refugiando la tibieza después del ardor, palpitar que decrece.
Los ojos en los ojos – el anhelo del amor después de amar.
El giro y la almohada.

Que hermoso contraste!!!
Tanta dulzura para tan duro final!!!!
suave y a la vez intenso….me gustó mucho.
Gracias Javier por la pasada y el comentario. Un abrazo