¿CUANTAS VECES?

 

¿Cuántas veces se cuentan  las
historias antes de que se transformen en letra hueca?

¿Cuántas misas debe dar el cura para dejar de creer en la liturgia?

¿Cuántas veces se pelean las peleas hasta que ya no importan?

¿Cuántas veces hay que morir para revivir?

Isabel.

 

EL CURA

El cura Ramiro ya no creía en la
misa, ni en la hostia, ni en Belén. Decía su misa diciendo, por decir nomás.
Miraba a sus feligreses, con culpa y con lástima. Como un mentiroso. Un traidor.
Un cobarde que ya no está y sin embargo no puede decir adiós.

El cura Ramiro decía su misa como si creyese. Su gente escuchaba y creía.

El cura Ramiro pecaba, tanto como sus feligreses.

 

LA CURA

Cáncer.

Terminal.

Final.

Fin.

Isabel peleaba su guerra que tenía perdida y de tanto pelear, ya no  peleaba. Isabel moría más rápido, desde que
sabía que moriría. Con fecha y con hora. Isabel quería creer y creía que creía.
Pero moría. Moría por morir y moría por creer.

Isabel iba a misa. El cura Ramiro decía su misa como si creyese. Su
gente la escuchaba, creyendo. Y sumisa Isabel hacía que creía.

¿Qué Dios le dio la vida? ¿Qué Dios le quita su vida? ¿Y sus hijos? ¿Qué
harán sin ella? ¿Qué harán con ella? ¿Qué Dios? ¿Por qué, Dios? ¿Por qué, cura
Ramiro?

El cura no contestaba. Solo sonreía y miraba al cielo. Como si bastara. Ya
no tenía palabras. Ya no había cura.

 

LOCURA

Ramiro visitó a Isabel.

Ramiro, el cura, le llevó un misal y le regaló bendiciones. Una para
ella, otra para sus hijos. Apurado, se fue. Escapando, mudo de verdades,
desnudo de fe. Isabel se quedó sola. Dos veces sola. Sola de vida. Sola de Dios.

Isabel dejó el misal donde lo había dejado el cura. Abrió las ventanas.
Era domingo,  día del Señor. Vistió a sus
hijos con ropas de misa y los llevó a la plaza. A vivir el día.

¡Que
divina!

¡Qué
terrena!

 

 

¡Que milagro sin cura, que la cura
llegue con la locura!

Acerca de Lucrecia Mirad

Soy arquitecta y escritora. Dirijo y coordino el taller Laboratorio de Autor. En los veranos leemos en la Pretemporada Literaria. Escritora de novelas y cuentos cortos. Tambien incursiono en textos ensayísticos y por respeto a la poesía, ni lo intento. Batón y Poder, Fragmentos, Crimen en el Pasaje y Crónica de una Resurrección se llaman mis novelas. Tengo premios por cuentos cortos y muchos de ellos estan compartiendo antologías nacionales e internacionales. Nací en Casilda, viví en España y en Italia, y ahora en Rosario. Mi sangre árabe me hace nómade y mi sangre catalana me hace austera. Soy una alquimia de Mayo francés, hippie recargada, madre too much,compañera de mi compañero y terca. Soy tercamente optimista, por eso estoy aquí.
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